Las metamorfosis

¿Se puede decir un mismo verso de dos maneras diferentes sin que pierda su esencia? Con el fin de lograr haikus de diecisiete sílabas, los chicos estuvieron dando vuelta de pies a cabeza los poemas que habían escrito la vez pasada, intentando que se ajusten a ese esquema. Inauguraron silencios, extendieron sonoridades, eligieron con parsimonia de orfebre sus palabras.