Descubrir cosas mágicas

taller 012…y aquellos que no creen en lo mágico nunca descubrirán las cosas mágicas».

Así termina la historia de Roald Dahl, Los mimpins, y con esa frase comienzan las historias que escribieron la chicas una mañana ventosa de octubre en la que frente a la ventana del taller pasó volando un benteveo con un mimpin aferrado a sus alas.