Las aventuras de Hilario y Francesca Begonia

taller 027

 

El extravagante botánico ya tiene sus aventuras ilustradas para kamishibai.

Estaba oscuro, oscurísimo. Era un lugar tenebroso. En completa oscuridad caminaron por la cueva, tenían que guiarse con sus manos y notaron que las paredes estaban húmedas, como si estuvieran hechas de barro. Parecía que iban deshaciéndose lentamente a su paso. Tenían frío. Empezaron a temblar. La cueva estaba en completo silencio.  De pronto Francesca sintió el ruido de una respiración agitada, malévola. ¿Hilario, sos vos? Hilario agarró a Francesca del brazo y corrieron muertos de miedo.