Los dioses de La Odisea adoptan formas humanas y animales de acuerdo a lo que quieran lograr. Hablamos de las metamorfosis y escribimos acerca de ellas. Lo más temible de estas transmutaciones, nos pareció, son los lugares intermedios: un hombre siente deseos irrefrenables por comer hojas de eucalipto aún antes de haberse convertido en un koala; una gata que todavía conserva su memoria de niña, siente horror al descubrir que desea cazar ratones. Lo complicado de cambiar de cuerpo, es conservar la mente del receptáculo anterior.


